Ya en la recta final del curso de turismo receptivo hemos podido practicar una de las actividades más demandadas por los turistas que nos visitan: el barranquismo.
Dado el periodo invernal en el que nos encontramos, uno de los barrancos apropiados para este periodo es el Barranco de Basender, situado en Lecina y que desemboca en el rio Vero. Es un barranco seco que tiene una gran variedad de rápeles con distintas dificultades y alturas que van hasta 14 metros, más algunos pequeños destrepes. Siempre con la ayuda de un guía profesional, permite disfrutar de un descenso por este barranco espectacular por las gargantas y huecos excavados en la roca calcárea a través de los años. Toda la actividad fue dirigida por Javier de la empresa Buenaventura Alquezar, que con su experiencia y profesionalidad, y no teniendo nuestro grupo experiencia en barranquismo, permitió que aprendiéramos con seguridad las técnicas de descenso y disfrutáramos de una experiencia montañera inolvidable y recomendable para un público visitante muy amplio.
Esta actividad nos ha enriquecido en nuestro proyecto de formación como profesionales del sector turístico, de manera que podemos proponer y recomendarla a nuestros futuros visitantes.








